28 jul 2021

Menos mal que yo aporto

28 jul 2021

Confiar en el futuro

2do. puesto concurso #YoTengoUnFuturo

Es un día soleado, la vida fluye en la calle y en los parques. Teresa y su hija miran fascinadas las pinturas y ceramios de los artistas shipibo konibo; destacan sus sirenas multicolores, delfines rosados, serpientes y escenas de la vida cotidiana trazados en su peculiar estilo kené. Teresa aprecia la oportunidad para hablar con su hija del contraste entre las carencias en que viven estos pueblos y su riqueza cultural.

Caminando a casa, Patricia le pregunta sobre la pandemia. Teresa le dice que esta situación ha puesto, también, en evidencia, la desigualdad social y la incapacidad de muchos políticos para trabajar eficientemente, con metas comunes, para reactivar la economía.

Teresa sabe que las decisiones, buenas o malas, que toman los gobiernos afectan también nuestra vida, como lo hacen nuestras propias decisiones. Recuerda que sus padres le enseñaron a ser prudente en sus gastos y a perseverar en ahorrar. Su lema era “busca pan para mayo y leña para abril”.

Su propina consistía en dos monedas, una para gastar y la otra para guardarla en su chanchito:

Al poco tiempo me di cuenta que si juntaba varias monedas podía comprar algo más que un chupete. También aprendí a ser más austera en mis gastos. Gracias a esas enseñanzas, tu papá y yo hemos podido pagar la cuota inicial y hacer frente a las mensualidades, con un valor fijo, de la hipoteca de nuestro departamento. No podríamos tener esas facilidades si nuestra moneda se depreciara.

—¿Cómo es eso mamá?

—Te doy un ejemplo, tu bisabuelo contribuyó siempre para su pensión. Poco antes de jubilarse vendió su casa y con el producto de la venta compró un departamento y ahorró la diferencia. Estaba feliz de poder solventar sus gastos para la vejez, como siempre nos decía, pero la inflación de fines de los ochenta, como le pasó a varios, bajó el valor de su pensión y diluyó sus ahorros. Diversa gente se empobreció y ante la caída del poder adquisitivo de nuestra moneda, muchos comenzaron a comprar dólares. La economía se dolarizó.

Teresa se da cuenta que en este periodo electoral vuelven viejos temores ante la incertidumbre de cómo un candidato manejará la economía y el país, por eso el dólar está subiendo. Tampoco comprende las reformas que se proponen en el Congreso para los sistemas de pensiones. Es una situación paradójica pues afecta la confianza en este sistema, en un país donde la cobertura del sistema provisional no llega a más del 32 por ciento de los trabajadores y donde existen fuertes diferencias en el acceso entre hombres y mujeres, entre áreas geográficas y departamentos.

En ese sentido, espera que se pueda diseñar en forma creativa sistemas confiables que motiven el ahorro de largo plazo para permitir el acceso de más personas a la protección social. No obstante, sabe que no es posible hacerlo sin estabilidad fiscal y monetaria. Recuerda lo que ha leído y escuchado sobre cuánto costó recuperar la confianza en nuestra moneda y fortalecer el sistema financiero, luego de la crisis de finales de los ochenta.

Desea que quien llegue al gobierno tenga las propuestas adecuadas y el apoyo necesario para superar esta crisis y hacer del Perú un país próspero y desarrollado. Sabe que el ahorro y la inversión están ligados y, por eso, es importante la disciplina fiscal para tener una moneda estable en el tiempo, sin olvidar una visión y actitud solidaria para dar protección social a las personas y grupos más vulnerables de las distintas regiones del país, cuya riqueza cultural es inmensa.

Autora: María Augusta Alfagemem Rodriguez Larrain

Edad: 71 años